Deportistas jóvenes: 4 consejos prácticos para mantenerlos libres de riesgos

kid soccer

Cualquier papá o mamá, jamás quisiera que a sus hijos les pase nada. Hay muchos que privan a sus pequeños de practicar algún deporte por el temor a que sufran lesiones. ¿Sería la mejor solución? Quizás para el padre, pero no para los hijos.

Lo mejor que podrías hacer por tus hijos es ayudarlos a protegerse de las lesiones deportivas. ¿Y cómo? Sigue las siguientes recomendaciones:

1. Equipo y ropa adecuada. El uso de ropa y equipo deportivo adecuado juega un papel muy importante a la hora de prevenir lesiones leves y graves. Recuerda que no sólo el béisbol y el fútbol requieren el uso de calzado especial – el patinaje y el ciclismo también lo necesitan.

2. Calentamiento y estiramiento. Asegúrate de que tu hijo haga ejercicios de calentamiento y estiramiento antes de empezar a jugar un partido. Si los músculos no se han preparado apropiadamente, pueden aparecer los desgarres y los molestosos calambres.

3. Buena hidratación. Anima a tus niños a beber mucha agua (así no tengan sed) antes, durante y después de jugar. Explícales que durante el entrenamiento, el cuerpo pierde mucho líquido a través del sudor y, al no beber agua, podrían deshidratarse. ¡Ah! Asegúrate de que tus hijos lleven una botella o termo de agua a los entrenamientos y partidos.

4. Entrenar el tiempo necesario. Dile a tu hijo que aunque se debe entrenar con regularidad, no hay que abusar del cuerpo. Consulta con un médico o entrenador para desarrollar una práctica y un programa de entrenamiento adecuado para la edad y para el nivel de desarrollo del pequeño deportista. Un niño de 12 años no debería jugar al fútbol más de 12 horas a la semana. ¡Recuerda que cantidad no es calidad!

Imagen: Pinterest



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